Consumo consciente. Profundizando (1/7)
En esta serie de nuevos artículos vamos a dar más claridad sobre algunas ideas expuestas en artículos anteriores donde apenas se citan. Por ello, y para dar un poco de contenido, vamos a complementarlas: A quién comprar • A empresas “alternativas” que pueden serlo por su organización democrática y ausencia de ánimo de lucro (empresas de inserción, de economía solidaria, asociaciones, ONG’s, fundaciones...), o por su capital repartido y funcionamiento participativo (cooperativas), o por lo valioso de su actividad (producción artesanal, bioconstrucción...), o por su compromiso social (apoyo a causas solidarias...), o por ser fieles a unos valores y una manera de hacer aunque no sea la que más beneficios da... • A empresas pequeñas y/o locales, por su cercanía y vinculación a su entorno. Procura evitar • A quienes promueven el consumismo y/o despilfarran en publicidad y en campañas con famosos, explotan a sus trabajadoras, producen en países lejanos, experimentan con animales... • A mayor tamaño de la empresa, más poder, y es más fácil que se den varias de estas características. • Las multinacionales suelen ser campeonas en agresiones a los derechos sociales y al medioambiente y en presión a los gobiernos para que legislen a su favor y contra el interés colectivo. Si hay que elegir entre dos males... • Mega-cooperativas y mega-empresas locales, una de cal y otra de arena. Hay cooperativas locales con prácticas y niveles de concentración de poder que hacen que a lo que más se parezcan sea a multinacionales. • Aún así, si hay que elegir entre grandes empresas (que en sectores como electrodomésticos, telefonía, automoción y otros no queda otro remedio) las locales suelen estar más comprometidas con su entorno. Dónde comprar • Venta directa. Cuando el productor vende directamente al consumidor (en fincas o cooperativas, en ferias y mercados ambulantes o municipales, mediante asociaciones de consumidoras). O casi, cuando sólo hay un intermediario, el pequeño comercio al que la productora lleva directamente el producto. Esto nos permite conocer de cerca quién produce y cómo, crea lazos humanos, y podemos comunicarnos para influirnos mutuamente (por ejemplo podemos pedirle a un agricultor que se pase al cultivo ecológico, que haga pan integral o plante remolachas). Tanto los consumidores como los productores ganamos dinero, pues ambas nos ahorramos la tajada de los intermediarios y distribuidoras. • Comercio alternativo • Pequeño comercio local. Más calidad, más agradable. Las relaciones humanas son más cercanas, la calidad de los productos suele ser mayor, y quien nos atiende a menudo sabe mucho de “su tema” y nos puede asesorar. Además, son socialmente necesarios. Son el principal canal de venta de las pequeñas industrias, y gastan y dan trabajo en su entorno cercano. Si siguen desapareciendo, la economía quedará en muy pocas manos, que tendrán un poder casi absoluto. • Mercados municipales y ambulantes. A veces en ellos venden directamente las productoras. En cualquier caso, suelen ser un ejemplo de poder repartido, horarios razonables... • Ferias temáticas (ecológicas, de artesanía...) para encontrar productos de difícil acceso, conocer a las productores... +info: www.nodo50.org/consumirmenosvivirmejor
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