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IDEA - Iniciativas de Desarrollo Aragonesas

Medio Ambiente

"La revolución de una brizna de paja" de Fukuoka

"La revolución de una brizna de paja" de Fukuoka

A través del portal www.proyectovivirenelcampo.es hemos tenido conocimiento de la posibilidad de descargarse gratuitamente un interesante libro titulado “La revolución de una brizna de paja”, cuyo autor, Masanobu Fukuoka, propugna un tipo de “agricultura natural” mucho más ecológica y respetuosa con el suelo. Manifiesta que a través del desarrollo de sus prácticas e iniciativas se podían lograr cultivos con una producción similar a la agricultura que se practica con el uso de pesticidas y métodos modernos. Según Fukuoka, no hay que labrar la tierra ni echarle abono, ni usar herbicidas, sino seguir los ritmos de la naturaleza y de las plantas, esparcir las semillas en el momento adecuado y rotar los cultivos de un modo correcto.

Su método se basa en empezar dando y luego recibir de forma natural, en lugar de exigir a la Tierra hasta agotarla.

Para mejorar la producción de la Naturaleza con la menor intervención posible ideó un sistema basado en bolitas de arcilla que permite sustituir el arado así como los espantapájaros y otros métodos:

Mezcla semillas dentro de bolitas de barro de unos 2-3 cm que luego esparcirá por el campo. Las bolas se desharán con la primera lluvia intensa, y las semillas comenzarán a brotar, hasta entonces protegidas de los animales y el tiempo. En la mezcla de semillas vienen incluidas las semillas del cultivo que se desea hacer, junto a otras plantas (principalmente trébol blanco) que germinarán más pronto y crearán una capa fina que protegerá el suelo de la luz, impidiendo la germinación de hierbas, pero no de cereales o lo que se desea cultivar. En lugar de arar o desherbar el campo, lo recubre con restos de las plantas cultivadas en la cosecha anterior, de forma que se crea un compostaje natural, que conserva la humedad y los nutrientes e impide la proliferación de hierbas no deseadas.

+info: http://www.proyectovivirenelcampo.es/2010/02/la-revolucion-de-una-brizna-de-paja-de-fukuoka/

foto: http://www.redaragon.com/turismo/naturaleza/ecosistema_agricola/1405_guia.asp

Ahorrar electricidad usando el microondas

Ahorrar electricidad usando el microondas

Como casi todos sabemos que, un horno de microondas es un electrodoméstico que usamos en la cocina para calentar los alimentos, descongelarlos e incluso cocinarlos, y que funciona mediante la generación de ondas electromagnéticas en la frecuencia de las microondas (en torno a los 2,45 GHz).

Dentro del ámbito de transmitir iniciativas que puedan aportar desarrollo hemos considerado que es importante conocer que potencialidades nos ofrece este pequeño y cotidiano electrodoméstico para la eficiencia energética dentro del ámbito doméstico, se trataría de ampliar nuestro abanico de soluciones ecológicas para la economía doméstica.

Por ello nos vamos a hacer eco de un enlace donde nos detallan con claridad algunos consejos para utilizar el microondas ahorrando energía.

Si crees que puedes completar la lista con alguna experiencia personal, no dudes en comentarla.

 

+info: http://www.comoahorrar.es/como-ahorrar-electricidad-usando-el-microondas/

 

+info sobre el microondas: http://es.wikipedia.org/wiki/Horno_de_microondas

foto: https://www.tiendaexpert.es/aspVenta.aspx?cp=22&grd=fam;29;0

 

Cultivar plantas en un mini-huerto doméstico

Cultivar plantas en un mini-huerto doméstico

En esta ocasión os vamos a presentar un enlace a una interesante iniciativa donde nos plantean porque no reutilizar latas, en este caso de té, para el desarrollo un pequeño huerto doméstico, y cultivar diferentes variedades de plantas aromáticas que tienen un uso muy práctico en nuestra cocina.

Al cultivar plantas en un mini-huerto doméstico estamos poniendo en práctica dos buenos principios ecológicos: por un lado, el reciclaje de latas, y por otro lado, la práctica de cultivos para una vida más sana.

Los requisitos son mínimos: latas, tierra, agua, semillas y unos cuidados básicos....

+ info:  http://www.decoesfera.com/plantas/recicladecoracion-usa-cajas-de-te-para-plantar-tus-hierbas-aromaticas

foto: http://andarlento.blogspot.com/2009/05/un-huerto-de-conservas.html

Cómo hacer que las velas duren más

Cómo hacer que las velas duren más

No se trata de pensar en las velas como alternativa al consumo de electricidad... sino para aquellas ocasiones en que pretendamos utilizarlas y no estar tan pendientes de cuando se acaban. En esta ocasión os adjuntamos un enlace donde nos explican un pequeño truco para hacer que las velas duren más tiempo. Esperamos que os sea de utilidad.

+ info: http://www.ahorrodiario.com/muebles-y-decoracion/como-hacer-que-las-velas-duren-mas

Foto: http://www.grancentrocomercial.es/index.php?main_page=index&cPath=454

Consumo consciente. Profundizando (7/7)

Consumo consciente. Profundizando (7/7)

Reparar, cada vez más difícil

- Automóviles, lavadoras, teléfonos, viviendas, paraguas, edificios... no son como los de antes. Todo dura menos. Es la obsolescencia programada, las cosas se diseñan para que duren poco y repararlas sea caro y difícil, cuando no imposible.

 

Nuevos conceptos que hay que conocer

- El ecodiseño tiene en cuenta, a la hora de diseñar un producto: ahorro energético, minimización de residuos, uso de materiales locales y ecológicos... tanto en su producción como en su uso y deshecho.

- La huella ecológica es un indicador que mide la cantidad de territorio que se necesita para producir los recursos consumidos e integrar los residuos generados por una persona o comunidad. Para actuar de manera sostenible, las personas y grupos no deberíamos consumir más de lo que la superficie de la que disponemos es capaz de asumir. Así, las estadounidenses consumen seis veces más de su capacidad de carga, las españolas más del doble y las habitantes de la India, menos de la mitad. La media mundial supera en un 40% la capacidad de carga del planeta. Necesitaríamos entre 3 y 4 planetas para que toda la humanidad pudiese consumir como lo hacemos en Europa.

 

+info: www.nodo50.org/consumirmenosvivirmejor

 

Etiqueta ecológica europea

Los consumidores ya no tendrán dudas para identificar un alimento elaborado de manera ecológica en la Unión Europea (UE). A partir de julio, una nueva y única etiqueta obligatoria certificará que el producto que la lleve ha pasado los exigentes controles europeos para este tipo de alimentos. Los responsables comunitarios quieren así facilitar el consumo de estos productos que consideran buenos para el medio ambiente y para los consumidores actuales y de las próximas generaciones.

+info: http://www.ecoticias.com/alimentos/22780/Etiqueta-ecologica-europea

Consumo consciente. Profundizando (6/7)

Consumo consciente. Profundizando (6/7)

Conoce los sellos de garantía

Denominaciones de Origen e indicaciones geográficas protegidas, Comercio Justo, Agricultura Ecológica, etiquetas de eficiencia energética, productos artesanos...

El sello ecolabel de la UE garantiza que los ingredientes de un producto que han demostrado sobradamente su toxicidad no superan unos “márgenes de seguridad”.

Estos límites son negociados entre legisladores, consumidores, autoridades sanitarias... y las industrias implicadas. Las industrias consiguen que no se aplique el “principio de precaución”. Por ejemplo, en las pinturas con ecolabel hay seis glicoles sospechosos, cinco de causar infertilidad y uno de ser cancerígeno. O sea, que los productos con ecolabel, más que los más sanos y ecológicos, son los menos agresivos dentro de los convencionales.

Sistemas ISO (International Organization for Standarization), EMAS (Esquema de Gestión y Auditoría Medioambiental) de la UE... Agrupan a diversos organismos estatales que acuerdan “estándares” internacionales de calidad que acreditan empresas certificadoras autorizadas.

• Asunto complejo el de los sellos. A veces algunos son una buena defensa frente al engaño (los productos ecológicos, de comercio justo, denominaciones de origen...). Pero otras veces los certificados están sólo al alcance de las empresas con más recursos, pues tenerlos supone trabajo, burocracia y dinero. Algunas empresas verdaderamente ecológicas con pocos recursos en ocasiones no pueden acceder a certificaciones o a concursos públicos y privados para los que éstas se exigen.

Muchas veces, las empresas certificadoras y las grandes empresas son las grandes beneficiadas.

Para los consumidores, la cercanía y el conocimiento directo de las personas que producen es sin duda el mejor sello de garantía.

+info: www.nodo50.org/consumirmenosvivirmejor

 

Consumo consciente. Profundizando (5/7)

Consumo consciente. Profundizando (5/7)

Aprender a leer las etiquetas

Es importante que las etiquetas de los envases y cajas nos aporten la más amplia información posible: ingredientes, origen de cada uno, lugar de producción/elaboración, modo de producción, empresa elaboradora, teléfono de información...

Cuando no hay información conviene ponernos en lo peor, pues lo bueno se anuncia en letras grandes: si el aceite empleado es de oliva, si el pollo es de corral, si el producto es Made in Spain.... Si no pone nada, hay que desconfiar...

• Podemos premiar, comprando los productos que nos informan con detalle, a quienes etiquetan y/o traen las instrucciones en nuestra lengua...

• Lee la letra pequeña. La calefacción eléctrica se vende como “ecológica”. Muchos productos anunciados como “naturales” están llenos de sustancias sintéticas (algunas incluso poco recomendables).

 Descifremos palabras clave:

– Vegetales: suele aparecer el nombre en latín (por ejemplo, rosmarinus officinallis –romero–), habitualmente acompañado de extract –extracto– u oil –aceites esenciales–.

Minerales: silicate, carbonate...

Sintéticos: nombres compuestos como sodium sacharine, calcium gluconate, sorbitol, metylparaben... Los aromatizantes se resumen con la palabra aroma (o parfum), y los colorantes por CI seguido de 5 cifras.

Los ingredientes aparecen por orden de peso. El que aparece en primer lugar es el más abundante, y el último el menos. Fíjate como muchas veces compramos agua envasada con un poco de algo (geles, refrescos, cremas...).

• “Made in” indica el país donde se ha producido la última transformación o elaboración sustancial. Lo que quiere decir que puede que un producto “fabricado en España” puede haber sido producido totalmente en Alicante o en gran parte en China, donde se le ha dado el último retoque y se ha envasado.

Sobre el origen de las materias primas no suelen hablar las etiquetas. Unos espárragos pueden ser embotados en Navarra y venir de China.

El “fabricado por” o simplemente el nombre de la empresa seguido de un NIF o su sede social indica quién vende el producto. Pero si no dice “fabricado en desconocemos su origen.

Si la empresa fabricante es “Nosequé” España o “Nosecuántos” Ibérica, ahí huele a multinacional.

Si usas productos que la etiqueta indica como tóxicos, ponte guantes, gafas, mascarillas... y no combines diversos productos químicos si tienes dudas. En caso de duda o intoxicación llama al teléfono de información toxicológica: 91 562 04 20.

+info: www.nodo50.org/consumirmenosvivirmejor

 

Actividad: Soluciones ecológicas para la economía doméstica

Desde la Asociación, y en el ámbito de su acción cultural realizará un curso en colaboración con la Comarca del Somontano de Barbastro dirigido al público en general, los días 9, 10 y 11 de Noviembre de 2009 en el Centro de Congresos de Barbastro (Aula 1) en horario de 17:00 horas a 20:00 horas, el curso que lleva por título “Soluciones Ecológicas para la Economía Doméstica“, pretende acercar hábitos medioambientales a nuestras actividades cotidianas. El curso es totalmente gratuito. Para inscripciones y cualquier información podéis llamar al teléfono 679 55 10 78.

Consumo consciente. Profundizando (4/7)

Consumo consciente. Profundizando (4/7)

Envases

De mejor a peor.

– A granel (sin envase). No te cortes en pedir que no te pongan bolsas nuevas y ofrecer tus “reutilizables” (carro de la compra, mochila, bolsas de tela, hueveras,...) o bolsas reutilizadas de papel o plástico. Al principio puede dar corte, y pueden ponerte pegas. Pero no te desanimes a las primeras de cambio, cuando se hacen a la idea en la tienda les suele gustar (ven que es más razonable y que además ahorran dinero). Cada vez es más habitual y esperamos que dentro de unos años no sea tan raro.

Envases retornables. El fabricante se hace cargo de recoger y re-usar. Sugiérele a tu tendero que pregunte a sus proveedores si reutilizarían hueveras, botes de vidrio etc. si se los devuelves.

Reutilizables en casa. Si aprovechamos los botes de vidrio para nuestras conservas, las bolsas de plástico para la basura...

Usar y tirar. Cuanto menos, mejor. Pide que no te den bolsas innecesarias, que pesen las diferentes frutas sin bolsa y las vayan metiendo todas en una, ...

Comprando “tamaños familiares” se necesitan menos envases y ocupan menos los envases grandes que los pequeños (mejor una garrafa de 5 litros que 5 botellas de un litro). Aunque a veces tener más anima a consumir más. Hay que tener cuidado.

Materiales de los envases, de mejor a peor.

– Las mejores opciones:

Papel y cartón, vidrio, madera y tejidos naturales (abundantes y fácilmente reciclables).

Metales (abundantes y reciclables pero costosos de obtener y producir, no usar para envases no reutilizables).

– A partir de aquí a evitar:

Papel encerado (tiene ceras sintéticas y no es reciclable, un papel “normal” bien grueso es suficiente para que no traspase la grasa).

Plásticos (el PET-1 es el que se recicla mejor, evitar especialmente el porexpán de las bandejas y corcho blanco)

– A evitar muy especialmente:

Aluminio (bandejas, papel, latas de refrescos), tetrabrik, PVC.

 

Más ideas prácticas

Bolsas de tela reutilizables.

Si tienes una tienda...

– puedes comprar bolsas de tela y venderlas a tus clientes como alternativa a las de usar y tirar.

– o hacer un descuento a quien lleve sus bolsas de casa. O cobrar las desechables.

– si las regalas, intenta que sean re-usadas (puedes poner un cartel en la tienda avisando de que recoges bolsas a quien le sobren).

– hay bolsas de materiales de menor impacto como papel y bioplásticos.

Cajas. Cuando se pueda cerrar con cuerdas. Facilita la separación, y si se quitan con cuidado pueden reutilizarse cuerdas y cajas. Mejor de materiales vegetales. El precinto se hace de petróleo (plástico y pegamento) y es engorroso separarlo del cartón, lo que dificulta el reciclaje.

Acolchar con papel usado, arrugado o cortado en tiras finas.

+info: www.nodo50.org/consumirmenosvivirmejor

 

Consumo consciente. Profundizando (3/7)

Consumo consciente. Profundizando (3/7)

Problemas del consumo de productos exóticos o producidos lejos

Producir en el Sur es más barato. Las empresas gastan muy poco en salarios, salud laboral, cuidado del medio ambiente, impuestos (sin ellos no puede haber servicios públicos ni derechos sociales).

En el Sudeste asiático son habituales jornadas sin final, salarios de miseria, fábricas sin ventilación ni iluminación, condiciones de riesgo por exposición a tóxicos o falta de protección a ruido, accidentes, niñas trabajando en estas condiciones.

En Europa del Este la situación es intermedia.

– Esto nos beneficia a los consumidores del Norte porque podemos comprar muy barato. Y consumir más. El comercio ha sustituido a la esclavitud y el colonialismo como manera de “obligar” a los pobres a trabajar para nuestros lujos.

Además este tipo de producción también nos perjudica. Las empresas se llevan la producción a países empobrecidos, eliminando puestos de trabajo aquí o sirviendo la amenaza del traslado para animar a los trabajadores a aceptar peores condiciones. A la vez, la producción y el comercio local se arruinan al no poder competir con precios tan bajos.

 

Ventajas del producto local:

– Ganamos soberanía: capacidad de decidir o influir en cómo se producen las cosas.

– Ahorramos energía: menos transporte y menos necesidad de envases y otros métodos de conservación como cámaras de frío o sustancias químicas.

– Facilita retornar los envases, conocer a quién produce, conocer nuestro entorno (recursos existentes, clima, temporadas de cosecha).

– Fomenta la economía de la zona que es la más integrada social y culturalmente, y el empleo estable y de calidad, evitando que la gente tenga que emigrar.

– Fomenta los productos de calidad.

Consumir productos locales y minimizar el consumo de productos exóticos, valorándolos como un lujo a consumir con moderación o en ocasiones especiales, es la única alternativa sostenible. Hace no mucho que los productos exóticos o importados eran un lujo para ocasiones especiales. Hoy en día, en algunos sectores (calzado deportivo, por ejemplo) es casi una hazaña encontrar producto local.

Si no hay producto local, podemos optar por el más cercano (ahorro de energía en transporte), por los producidos en países del Norte (ciertas garantías sociales y ambientales), o por los de Comercio Justo.

 

+info: www.nodo50.org/consumirmenosvivirmejor

 

Consumo consciente. Profundizando (2/7)

Consumo consciente. Profundizando (2/7)

Párate a pensar

Menos “todo a cien” y más “más de cien (años)”. Menos tiendas de compra de productos de poca calidad y más tiendas de ésas que llevan varias generaciones abiertas y que ofrecen el saber y el sabor de la tradición.

Malas prácticas, de los gigantes a las más humildes: evitar los establecimientos que abren las 24 horas, haciendo una competencia desleal al pequeño comercio que no puede competir con tal despliegue de medios.

Las tiendas que abren hasta el día de Navidad y con horarios interminables, también atentan contra el derecho a descansar (descansar del trabajo los tenderos y del consumo los consumidores). La diferencia está en que las grandes lo hacen por pura avaricia, mientras las pequeñas lo hacen por necesidad o por no encontrar otra salida. Además, las pequeñas empresas no se organizan (los gigantes de la economía sí) para promover recortes de derechos sociales y laborales, para cambiar las leyes para que se abra los domingos...

¡Viva lo pequeño! Pues en este sistema económico en el que a peores prácticas más crecimiento, en lo pequeño solemos encontrar dinámicas más respetuosas.

 

Dónde no comprar

En supermercados, hipermercados, grandes cadenas... Utilizan su poder “concentrado” para ganar más dinero: fomentando el consumismo, imponiendo condiciones a los productores que las pequeñas empresas no pueden cubrir (grandes cantidades, regularidad en el servicio, precios bajos, pagos aplazados) que las pequeñas empresas no pueden cubrir, presionando para poder abrir en festivos. Despilfarran en reformas, publicidad, seguridad y sistemas de vigilancia.

Promueven una cultura uniforme, venden los mismos productos en todos los sitios.

En hipermercados a los que hay que ir a comprar en coche y que fomentan un ocio vinculado al consumo.

En “descuentos” que fomentan la cultura de fijarse sólo en el precio. En ellos suele haber pocos productos locales y de calidad.

Comprar marcas blancas somete a las empresas fabricantes a las condiciones de los gigantes de la distribución.

Los menos malos: empresas locales y asociaciones de detallistas que agrupan a empresas pequeñas.

 

+info: www.nodo50.org/consumirmenosvivirmejor

Consumo consciente. Profundizando (1/7)

Consumo consciente. Profundizando (1/7)

En esta serie de nuevos artículos vamos a dar más claridad sobre algunas ideas expuestas en artículos anteriores donde apenas se citan. Por ello, y para dar un poco de contenido, vamos a complementarlas:

 

A quién comprar

A empresas “alternativas” que pueden serlo por su organización democrática y ausencia de ánimo de lucro (empresas de inserción, de economía solidaria, asociaciones, ONG’s, fundaciones...), o por su capital repartido y funcionamiento participativo (cooperativas), o por lo valioso de su actividad (producción artesanal, bioconstrucción...), o por su compromiso social (apoyo a causas solidarias...), o por ser fieles a unos valores y una manera de hacer aunque no sea la que más beneficios da...

A empresas pequeñas y/o locales, por su cercanía y vinculación a su entorno.

 

Procura evitar

A quienes promueven el consumismo y/o despilfarran en publicidad y en campañas con famosos, explotan a sus trabajadoras, producen en países lejanos, experimentan con animales...

A mayor tamaño de la empresa, más poder, y es más fácil que se den varias de estas características.

Las multinacionales suelen ser campeonas en agresiones a los derechos sociales y al medioambiente y en presión a los gobiernos para que legislen a su favor y contra el interés colectivo.

 

Si hay que elegir entre dos males...

Mega-cooperativas y mega-empresas locales, una de cal y otra de arena. Hay cooperativas locales con prácticas y niveles de concentración de poder que hacen que a lo que más se parezcan sea a multinacionales.

Aún así, si hay que elegir entre grandes empresas (que en sectores como electrodomésticos, telefonía, automoción y otros no queda otro remedio) las locales suelen estar más comprometidas con su entorno.

 

Dónde comprar

Venta directa. Cuando el productor vende directamente al consumidor (en fincas o cooperativas, en ferias y mercados ambulantes o municipales, mediante asociaciones de consumidoras). O casi, cuando sólo hay un intermediario, el pequeño comercio al que la productora lleva directamente el producto.

Esto nos permite conocer de cerca quién produce y cómo, crea lazos humanos, y podemos comunicarnos para influirnos mutuamente (por ejemplo podemos pedirle a un agricultor que se pase al cultivo ecológico, que haga pan integral o plante remolachas). Tanto los consumidores como los productores ganamos dinero, pues ambas nos ahorramos la tajada de los intermediarios y distribuidoras.

Comercio alternativo

Pequeño comercio local. Más calidad, más agradable. Las relaciones humanas son más cercanas, la calidad de los productos suele ser mayor, y quien nos atiende a menudo sabe mucho de “su tema” y nos puede asesorar. Además, son socialmente necesarios. Son el principal canal de venta de las pequeñas industrias, y gastan y dan trabajo en su entorno cercano. Si siguen desapareciendo, la economía quedará en muy pocas manos, que tendrán un poder casi absoluto.

Mercados municipales y ambulantes. A veces en ellos venden directamente las productoras. En cualquier caso, suelen ser un ejemplo de poder repartido, horarios razonables...

Ferias temáticas (ecológicas, de artesanía...) para encontrar productos de difícil acceso, conocer a las productores...

+info: www.nodo50.org/consumirmenosvivirmejor

Las tres bes: bueno, bonito y barato. 2/2

Las tres bes: bueno, bonito y barato. 2/2

En la primera parte de este artículo, decíamos la semana pasada que el consumo consciente busca calidad, belleza y un buen precio, pero sabe que fijarse sólo en las tres bes tiene peligrosos efectos, y añade nuevos criterios a tener en cuenta en la toma de decisiones: que nos ayude a tener una vida sencilla, saludable y agradable; que contribuya a cuidar el medio ambiente, a un reparto equilibrado de las riquezas, a preservar la diversidad de culturas... En esta segunda parte del artículo terminaremos por exponer las dos últimas claves para replantearnos nuestro consumo:

 

Tercero: informarnos y alfabetizarnos.

 

Leer las etiquetas, buscar los sellos de garantía: agricultura ecológica, denominaciones de origen, etiqueta de eficiencia energética..., pedir a los comerciantes la información que necesitemos, preguntar a conocidos... Es decir, intentar elegir disponiendo de información suficiente y siendo capaces de entenderla, descifrarla... aunque a veces no es fácil.

 

Cuarto: tener en cuenta criterios alternativos

 

1) A QUIÉN Y DÓNDE COMPRAR

A empresas alternativas: economía social, producción ecológica o artesanal, cooperativas, pequeñas, locales...

A través de canales alternativos: venta directa, cooperativas de consumidoras o tradicionales (mercados municipales y ambulantes, tiendas de barrio...).

Evita multinacionales, grandes empresas, hiper y supermercados, cadenas y franquicias, a donde haya que desplazarse en coche a comprar...

 

2) QUÉ COMPRAR

Producción local o cercana, y si es lejana con ciertas garantías.

Producto fresco y de temporada.

Producto de producción ecológica.

Otros valores ecológicos del producto:

* menos envasado. De mejor a peor: a granel, retornable, reutilizable, desechable pero mínimo...

* concentrado: nos ahorramos el transporte y envasado de agua y otros rellenos.

* duradero y/o reparable: que se vendan recambios, evita los productos de usar y tirar.

* de segunda mano.

* de bajo consumo energético.

* hecho con materiales: ecológicos y/o reciclados; separables; biodegradables y/o reciclables. Como norma general, mejor ingredientes de origen (por este orden): vegetal, animal, mineral,

fósil, sintético (generalmente la síntesis es a partir de petroderivados).

De más a menos ecológicos: papel y cartón, madera y tejidos naturales, vidrio, metales, plásticos,

porexpán, aluminio, brik, PVC.

Valores culturales: etiquetados en la lengua del lugar, que transmitan valores constructivos (que salgan cuerpos diversos y no cuerpos “danone” en la etiqueta o en la publicidad, por ejemplo), etc.

 

3) CÓMO LLEVÁRNOSLO

En nuestro carrito de la compra, mochila, bolsas de tela, hueveras, fiambreras... o reutilizando bolsas desechables.

 

4) CÓMO PAGAR

Mejor en efectivo. En pago con tarjeta y domiciliaciones bancarias (si las haces mejor en un pago al año que en doce) cada operación supone trabajo, papeleos... y dinero que se va de quien vende al banco en forma de comisiones.

 

5) CUÁNDO COMPRAR

Descansa y deja descansar: evita festivos, sábados por la tarde, horas intempestivas (tres de la tarde, nueve de la noche), llegar cerca de la hora de cerrar, meter prisas...

+info: www.nodo50.org/consumirmenosvivirmejor

 

Las tres bes: bueno, bonito y barato. 1/2

Las tres bes: bueno, bonito y barato. 1/2

Tradicionalmente calidad, belleza y un buen precio es lo mejor que debe ofrecer un producto o servicio.

 

El consumo consciente también busca eso pero sabe que fijarse sólo en las tres bes tiene peligrosos efectos, y añade nuevos criterios a tener en cuenta en la toma de decisiones: que nos ayude a tener una vida sencilla, saludable y agradable; que contribuya a cuidar el medio ambiente, a un reparto equilibrado de las riquezas, a preservar la diversidad de culturas... En la primera parte de este artículo presentamos dos de las cuatro claves para replantearnos nuestro consumo, en el próximo artículo expondremos las dos restantes:

 

Primero: huir de las falsas necesidades.

 

Debemos reflexionar sobre la influencia que tienen las campañas publicitarias en nuestras necesidades. Debemos ser críticos también con la publicidad que usa valores como salud, solidaridad o ecología, ya que muchas veces sólo son trampas para aumentar las ventas.

 

Algunas ideas prácticas:

 

–Hazte las siguientes preguntas: ¿lo necesito? ¿cuántos similares tengo ya? ¿cuánto lo voy a usar? ¿cuánto me va a durar? ¿podría pedirlo prestado? ¿puedo arreglarme sin él? ¿hay algo que ya tenga que pueda reemplazarlo?

–Evita las decisiones inmediatas. Espera un tiempo antes de tomar la decisión (dependiendo de su importancia: un día, una semana, un mes), dejar que el sentimiento de necesidad aparezca 3 o 5 veces...

–Conoce los trucos del marketing: productos en cabecera de pasillo, a la altura de los ojos o manos...

–Vete a la compra con una lista y procura ajustarte a ella

–Ponte un presupuesto (semanal, mensual) e intenta ajustarte a él. Lleva la cuenta de cuánto gastas.

–Evita el uso de tarjetas de crédito.

–Lo gratis también puede ser consumismo: cuidado con los regalos promocionales...

 

Debemos de considerar el valor de lo excepcional. Puede aumentar el placer espaciar en el tiempo los “caprichos” que nos damos. Lo que nos ahorramos podemos invertirlo en mejorar su calidad.

Comer menos fuera de casa cambiando la comida rápida por algo más especial, piña y langostinos sólo en navidades, menos dulces: pero buenos bizcochos caseros en vez de bollería industrial, o menos carne o quesos, pero más ricos: ecológicos, con denominación de origen...

 

Segundo: deseducarnos.

 

Nuestra cultura actual nos ha inculcado muchos valores que tenemos muy interiorizados. Deshacernos de ellos es un camino largo.

¿Qué es bonito, qué es bueno? ¿Una manzana grande, conservada en cámara, sin manchas y brillante es mejor que otra más pequeña con algún agujero de gusano?. Probablemente la segunda será más sabrosa, sana y ecológica.

¿Qué es barato y qué es caro? Quien haya quitado arrancando a mano las malas hierbas a un bancal de zanahorias puede entender el sobreprecio de las ecológicas frente a las convencionales. Y todas sabemos por qué lo que viene de China sale tan barato ¿no?

Las cosas no valen lo que cuestan. Si los salarios fuesen justos en todas partes, si se aplicase aquello de “quien contamina paga”, si la distribución a gran escala no abaratase tanto los costes... o sea, si el precio de los productos incluyese sus costes sociales y ambientales, cambiarían mucho los precios. Los zapatos de plástico costarían más que los de piel, el papel reciclado menos que el “normal”... No es razonable que unos guisantes congelados que han necesitado pesticidas, envases, cámaras, ser transportados desde China... salgan más baratos que los del pueblo de al lado. Apoyar a los productos de distribución minoritaria y a las pequeñas empresas y comercios ayuda a que puedan bajar sus precios.

¿Comodidad? Usar pañales de tela lavable ¿engorro o satisfacción?:

Si quieres hacer algo, sacas tiempo y te satisface hacerlo. Si no lo quieres hacer, por poco tiempo que le dediques siempre te parecerá una carga. Además, si no dedicamos tiempo a las cosas que para nosotros son importantes, ¿a qué se supone que debemos dedicarlo?25

Consumir “con criterio”, ¿es más caro? Si tomando una actitud de consumo consciente gastamos más quizás no nos estemos haciendo las preguntas adecuadas. Muchas opciones conscientes son más caras: el mismo producto es más caro en la tienda de barrio que en el súper, pero, además de ganar en salud y calidad, al prescindir de muchas cosas superfluas, globalmente nos saldrá más

barato.

La pasta de dientes me dura 4 veces más porque aprendí que con poner un poquito en la puntita era suficiente, la clave está en cepillar bien. Respecto a la carne como un par de veces a la semana y me sobra, eso sí cuando como, como carne bien rica. Además cojo muy poco el coche y estoy ahorrando un dineral en gasolina gracias a que comparto el coche. Como he mejorado el aislamiento en casa y me he acostumbrado a llevar un jersey, no gasto tanta calefacción. Este verano haré intercambio de casa para las vacaciones y si sigo así voy a empezar a pasar de las horas extras.26

El consumo consciente no pretende cambiar unas marcas por otras ni crear nichos de mercado elitistas para que gente con pasta compre productos “verdes”.

+info: www.nodo50.org/consumirmenosvivirmejor

 

Las tres erres, por orden de importancia

Las tres erres, por orden de importancia

Las 3 erres es una idea básica del ecologismo. Por unos instantes vamos a conocerla, o repasarla, según sea vuestro caso.

1. Reducir la cantidad de recursos gastados y la cantidad y toxicidad de los residuos generados.

2. Reutilizar. Antes de tirar algo, intentar darle un nuevo uso: hueveras como aislante acústico en tabiques, ropa vieja como trapos,...

3. Reciclar. Pero sólo cuando el producto ya no puede ser usado nuevamente.

Existen otras propuestas que multiplican las “tres erres”: reflexionar - renunciar - rechazar - reestructurar (el sistema económico) - redistribuir (los recursos) - reivindicar - reducir - reparar - reutilizar - retornar - recuperar (evitar que algo que puede tener utilidad se convierta en basura) - recogida selectiva - reciclar - recomprar.

Lo más importante es saber ordenar estas erres de mayor a menor importancia, dándonos cuenta que con sólo “reciclar” no es suficiente para construir una alternativa sostenible. Reciclar está bien, pero debe servir para reducir nuestro consumo, no para lo contrario, ya que está extendida la creencia que gracias al reciclaje nos podemos permitir consumir ilimitadamente.

 

¿Cómo envasarías un litro de vino?

 

Reciclando la botella.

1. Se fabrica la botella.

2. Se lleva a la bodega.

3. Embotellado del vino.

4. Etiquetado e introducción en cajas.

5. Transporte del embotellado en un camión (consumo y al contenedor verde).

6. Transporte de los restos a la planta de reciclaje.

7. Lavado.

8. Fabricación con ellos de nuevo vidrio.

Con este proceso se gasta 10 veces menos energía que fabricando las botellas con vidrio nuevo, y se ahorra la extracción y toda la materia prima.

Retornándola (reutilizar).

Si retornamos la botella nos ahorramos la mitad de los procesos: No fabricamos la botella, ni la llevamos a la bodega, ni tenemos necesidad de realizar transporte alguno a la planta de reciclaje, ni tenemos que realizar el paso 8. La botella vacía se va a la bodega aprovechando el viaje de traer nuevas botellas llenas. Imagínate cuánta energía y trabajo se puede ahorrar reutilizar con respecto a reciclar.

Comprando a granel (reducir).

Si el vino es de barril y lo compramos llevando la botella de casa, al ahorro anterior hay que sumarle el librarnos del etiquetado y envasado, y que en los pasos 3, 5 y 7 ahorramos energía y trabajo. Es más sencillo y barato envasar, transportar y lavar un barril que muchas botellas, y ahorramos transporte, en barril caben más litros en el mismo camión que embotellado.

Y aún pasan más cosas si profundizamos en el proceso, pues podemos reutilizar el tapón, la botella en casa la lavamos enjuagándola con agua (en la industria se usan jabones y lejías)...

¿Por qué siendo más baratas las opciones ecológicas muchas veces la opción más cara en gastos, trabajo y contaminación es la más barata en las estanterías de las tiendas?.

Ganar tiempo consumiendo menos

Ganar tiempo consumiendo menos

Nos pasamos la mitad de la vida trabajando en cosas que no nos gustan para comprar muchas cosas que no necesitamos. Si gastásemos menos quizás podamos permitirnos coger más vacaciones, no hacer horas extras, o incluso dejar un trabajo que no nos gusta o no nos deja descansar. ¿Quién se atrevería a estar un año en el desempleo, aún teniendo alguna prestación, si debemos paga 500 euros al mes de hipoteca más agua, luz, teléfono, internet, comunidad, arreglar la lavadora...? Si en vez de comprar un piso nuevo compartimos uno usado (en venta o alquiler) con alguna amistad, los gastos se reducen a la mitad y además ganamos tiempo al compartir las tareas del hogar (hoy cocinas tú y mañana yo).

La dinámica de “más gasto-más trabajo-menos tiempo” es un círculo vicioso que conviene romper e invertir lo antes posible.

Bajar el ritmo es posible, y subirlo también. Se puede llegar a fin de mes con mucho menos de lo que crees, sólo hace falta un buen motivo que te empuje a hacerlo: un ejemplo, tener más tiempo para compartir con tu hijo.

Cuanto más tenemos, más gastamos. ¿Cuántas veces lo hemos oído?. Si te tienes que apañar con 300 euros llegas a fin de mes, pero cuando dispones de 600 también te los gastas todos, y si cobras 1.000 sólo ahorras 200. Y no es necesariamente malo, pues gastar más puede ser muy positivo (cambiar las ventanas de casa para evitar fríos y ruidos, consumir más alimentos de producción ecológica...).

Lo malo es que es fácil pasar a depender del dinero y olvidar que, de tener un buen motivo para hacerlo, podemos arreglárnoslas con menos.

+info: www.nodo50.org/consumirmenosvivirmejor

 

¿El tiempo es oro?

¿El tiempo es oro?

Querer sacar el máximo rendimiento a cada minuto de nuestra vida es algo cultural. Cursos, trabajos, ocio, iniciativas, participación social, … nuestras vidas cada día están más programadas, con demasiadas fechas y horas marcadas. Vivimos a toda velocidad, sin dejar sitio libre a la espontaneidad ni a la improvisación.

Quizás debamos hacer menos cosas cada día –pero mejor hechas y disfrutándolas–. Haz una lista de actividades de las que puedes prescindir. Y regálate tiempo “para perder” cocinando con calma una receta muy elaborada, o liarte a charlar con un amigo que te encuentras, o mirar esas viejas fotos que guardas desde la niñez...

• Libera tu agenda. Unas pocas amigas a las que cuidamos y nos cuidan y no muchas a las que no podemos atender como se merecen, un viaje en el que visitamos un pueblo con calma y no tres con prisas...

• ¿Qué es lo verdaderamente importante? Hay cálculos que afirman que dormimos hora y media menos que hace cien años ¿Qué es más importante para una niña? ¿jugar con su papá con una pelota o una piedra o jugar con una niñera con el juguete más caro? Es necesario reducir un ritmo de vida que no nos deja tiempo para lo verdaderamente esencial: las personas que nos importan, descansar...

Haz una lista con las cosas a las que le dedicas más tiempo, dinero, energía... y comprueba si esas actividades se corresponden con lo que realmente consideras importante.

• ¿Y probar a no llevar reloj? Al principio puedes sentirte extraña. En pocos días te darás cuenta que sigues llegando a tiempo a todas partes y que no tener la vista siempre en la hora ayuda a vivir más relajadamente. Además, por todas partes hay montones de relojes y gente a quien preguntar la hora en un momento de necesidad.

+info: www.nodo50.org/consumirmenosvivirmejor